A cuatro meses del aumento a la tarifa del transporte público en Morelos, los concesionarios reportan la incorporación de apenas 100 unidades nuevas, mientras usuarios señalan en redes sociales que las condiciones del servicio siguen prácticamente iguales pese al compromiso de modernización.
Desde el 1 de julio, el pasaje mínimo pasó de 10 a 13 pesos, un incremento de tres pesos que estuvo acompañado de la promesa de mejorar las unidades. Sin embargo, Dagoberto Rivera Jaimes, presidente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), reconoció que la renovación avanza lentamente y que no cuenta con cifras definitivas sobre el cambio del parque vehicular.
Renovación del transporte público avanza lentamente
De un padrón estimado de 2 mil 800 unidades que prestan servicio en el estado, las 100 camionetas tipo Urvan incorporadas representan aproximadamente el 3.5 por ciento del total.
Rivera Jaimes informó que alrededor del 40 por ciento de los vehículos ha recibido reparaciones mecánicas o trabajos de mantenimiento, siempre que todavía cumplan con los años de vida útil permitidos.
También reconoció que entre el 20 y 30 por ciento de las unidades de cada línea requieren sustitución y que algunas rutas todavía no comienzan su proceso de renovación.
El dirigente atribuyó los retrasos a las dificultades para obtener créditos comerciales y a la disponibilidad limitada de vehículos en las plantas armadoras.
Pidió paciencia a los usuarios y aseguró que los concesionarios retirarán gradualmente las unidades deterioradas conforme reciban las nuevas camionetas.
Usuarios reportan unidades deterioradas y cobros indebidos
Las declaraciones del dirigente contrastan con los comentarios de usuarios en redes sociales, quienes aseguran que, cuatro meses después del incremento tarifario, no perciben mejoras en las rutas que utilizan diariamente.
Entre las principales quejas mencionan unidades deterioradas, interiores sucios, falta de mantenimiento visible y vehículos que continúan circulando en malas condiciones.
También han reportado presuntos abusos de conductores que no respetan las tarifas preferenciales para personas con discapacidad, adultos mayores y otros usuarios que cuentan con beneficios especiales de pago.
Mientras los pasajeros señalan que ya pagan tres pesos adicionales sin percibir cambios, los transportistas sostienen que la modernización requiere más tiempo.
Rivera Jaimes reiteró que el objetivo es mejorar la calidad del transporte público mediante reparaciones y la sustitución gradual de las unidades que deben salir de circulación.