Las inundaciones que devastaron Poza Rica y otros municipios del norte de Veracruz cumplen un año entre viviendas sin recuperar, obras pendientes y cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades antes de la tragedia del 10 de octubre de 2025.
El desbordamiento del río Cazones dejó colonias enteras bajo el agua, destruyó el patrimonio de miles de familias y provocó decenas de muertes. Aunque las autoridades anunciaron medidas de reconstrucción y prevención, los damnificados todavía enfrentan las consecuencias del desastre.
De acuerdo con el censo federal, al menos 56 mil viviendas resultaron afectadas en 26 municipios veracruzanos. Muchas familias continúan esperando soluciones para recuperar sus hogares o acceder a una reubicación.
Persisten daños y obras pendientes en Poza Rica
Una de las principales preocupaciones de los habitantes es la falta del muro de protección prometido junto al río Cazones, cuya construcción todavía se encuentra en proceso de licitación.
La alcaldesa Adanely Rodríguez Rodríguez aseguró que mantiene gestiones ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para concretar el proyecto.
Por su parte, la gobernadora Rocío Nahle García destacó la instalación de sensores para medir los niveles de los ríos Cazones y Pantepec, además de la adquisición de helicópteros destinados a labores de rescate.
Sin embargo, estas acciones no resuelven las necesidades de quienes perdieron sus viviendas. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) reconoció que la cifra inicial de tres mil 500 personas consideradas para reubicación se ha reducido después de revisar cada caso.
Documentos revelan fallas antes del desbordamiento
Una investigación de N+ Focus, basada en minutas de reuniones oficiales, documentó problemas de coordinación y previsión durante las horas anteriores a la inundación.
La noche del 9 de octubre, las autoridades municipales concluyeron que no esperaban un desbordamiento generalizado. Horas después, el río Cazones inundó numerosas colonias.
Los registros señalan que el operativo inicial contaba con 146 elementos para una población cercana a 200 mil habitantes.
Aunque las autoridades habían identificado zonas de riesgo y habilitado un refugio temporal, los informes también registraron resistencia de vecinos a abandonar sus viviendas.
La orden de evacuación llegó a las 23:57 horas del 9 de octubre. Los trabajos comenzaron a las 00:30 del día siguiente y permitieron evacuar a 806 personas antes del desbordamiento, ocurrido después de las cinco de la mañana.
La investigación también señala que el Gobierno estatal no ha transparentado completamente las actividades de la gobernadora durante las 24 horas previas al desastre.
A un año de la tragedia en Poza Rica, todavía no se han determinado responsabilidades por las posibles fallas de prevención y respuesta. Mientras tanto, las familias afectadas siguen esperando viviendas seguras y obras que reduzcan el riesgo de otra inundación.