La detención del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui, por su presunta responsabilidad en operaciones no autorizadas de la CIA en territorio mexicano provocó una ruptura política dentro del PAN y nuevas acusaciones contra la administración de la gobernadora María Eugenia Campos.
Elementos de la Fiscalía estatal arrestaron a Jáuregui el sábado, meses después de que dejara la institución que encabezó hasta abril, en medio de las investigaciones por la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua.
La Fiscalía General de la República (FGR) también ejecutó una orden de aprehensión contra el exfuncionario por el presunto delito de traición a la patria en materia de seguridad nacional.
Investigan participación de la CIA en operativo antidrogas
El caso comenzó tras un accidente carretero ocurrido en abril en la Sierra Tarahumara, donde murieron dos agentes estadounidenses y dos integrantes de la Fiscalía estatal.
Los cuatro regresaban de un operativo contra un laboratorio clandestino de drogas en la comunidad de El Pinal.
Inicialmente, las autoridades estatales afirmaron que los estadounidenses realizaban labores de capacitación y negaron su participación directa en el operativo.
Sin embargo, las investigaciones posteriores señalaron que ambos agentes intervinieron en las acciones antidrogas y acudieron anteriormente a instalaciones de la Agencia Estatal de Investigación Criminal.
La Fiscalía estatal acusa a Jáuregui de ejercer facultades de manera ilícita y sustraer o destruir información bajo su custodia.
Detención provoca ruptura entre antiguos aliados del PAN
La captura también abrió un enfrentamiento entre el exfiscal y la gobernadora María Eugenia Campos, quienes mantuvieron una estrecha relación política durante más de una década.
Jáuregui participó en sus campañas electorales y ocupó cargos importantes dentro de su administración antes de encabezar la Fiscalía.
Tras su detención, simpatizantes panistas protestaron frente al Tribunal de Justicia y acusaron al Gobierno estatal de actuar por motivos políticos.
Su abogado, Luis Villegas, calificó el arresto como ilegal y sostuvo que la gobernadora busca impedir las aspiraciones electorales del exfuncionario.
La defensa no ha presentado pruebas públicas que acrediten esas acusaciones.
Mientras tanto, las autoridades federales investigan quién autorizó la colaboración con los agentes de la CIA, cómo ingresaron al país y qué actividades realizaron durante su estancia.
El caso también abrió cuestionamientos sobre la soberanía nacional y los límites de la cooperación con agencias extranjeras.
Por ahora, los tribunales deberán resolver las acusaciones contra Jáuregui, mientras la controversia continúa afectando las relaciones políticas dentro del PAN en Chihuahua.