El senador Enrique Inzunza decidió abandonar la bancada de Morena y continuar como legislador independiente, justo cuando su propio partido se preparaba para separarlo del grupo parlamentario. El sinaloense tomó la decisión después de que la dirigencia, legisladores oficialistas y la presidenta Claudia Sheinbaum le pidieran solicitar licencia para enfrentar sin el respaldo político de Morena los señalamientos que pesan en su contra.
Inzunza figura entre los diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico. Pese a la presión interna, rechazó dejar el Senado y pretende conservar el escaño hasta 2030.
Su salida confirma el aislamiento político de quien hasta hace pocos meses mantenía una posición privilegiada dentro del oficialismo y aparecía incluso entre los posibles aspirantes a la gubernatura de Sinaloa en 2027.
Enrique Inzunza pierde el respaldo de Morena
La dirigencia nacional endureció públicamente su posición. Ariadna Montiel sostuvo que el senador debió pedir licencia antes que abandonar la bancada para ponerse a disposición de las investigaciones.
Imelda Castro, nueva coordinadora de Morena en Sinaloa, cuestionó directamente su decisión de conservar el cargo y el fuero constitucional. “El que nada debe, nada teme. ¿Por qué aferrarse al fuero constitucional?”, expresó.
La Comisión de Honestidad y Justicia del partido deberá determinar además si inicia un procedimiento que pueda afectar los derechos partidistas de Inzunza y del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
El rechazo alcanzó también al Congreso. Morena tenía previsto discutir durante su plenaria del 30 de agosto la separación del senador, mientras el Partido Verde y el PT se pronunciaron a favor de que solicitara licencia.
De operador político a senador aislado
La caída política resulta particularmente significativa porque Inzunza fue uno de los hombres cercanos al entonces coordinador morenista Adán Augusto López y un importante operador de Rocha Moya. Ese respaldo desapareció conforme aumentó la presión sobre los políticos sinaloenses señalados desde Estados Unidos.
Sheinbaum también consideró que los diez involucrados deberían apartarse temporalmente de sus responsabilidades mientras avanzan las investigaciones. El pronunciamiento presidencial terminó por dejar a Inzunza prácticamente sin margen dentro de la bancada.
El senador, sin embargo, insiste en permanecer en el cargo. En su mensaje aseguró que enfrenta una “feroz campaña de calumnias y diatribas” y presentó su salida como una decisión para evitar cuestionamientos contra Morena.
“Por estricta convicción personal, he tomado la decisión de separarme del grupo parlamentario de Morena, para ejercer mi cargo de senador de manera independiente”, afirmó.
Así, Enrique Inzunza conserva el escaño, pero pierde el cobijo político que sostuvo su ascenso. De ser considerado una posible carta para disputar Sinaloa en 2027 pasó a quedarse fuera de la bancada, mientras Morena perfila a Imelda Castro para encabezar su siguiente proyecto electoral en el estado.