La Fiscalía General del Estado de Sinaloa reservó información relacionada con Dámaso Castro Zaavedra, exvicefiscal estatal señalado por autoridades de Estados Unidos como presunto integrante de la red de protección de Los Chapitos. La decisión impide conocer documentos como quejas ciudadanas presentadas en su contra, el número de escoltas que tuvo durante su gestión y su declaración patrimonial.
El caso adquiere relevancia en medio de las investigaciones que involucran al llamado “Clan Rocha Moya”, grupo de funcionarios cercanos al exgobernador Rubén Rocha Moya, acusado por autoridades estadounidenses de brindar protección al Cártel de Sinaloa.
Dámaso Castro Zaavedra queda bajo reserva oficial
De acuerdo con una investigación de EMEEQUIS, la Fiscalía de Sinaloa respondió a solicitudes de transparencia argumentando que entregar la información pondría en riesgo la vida del exvicefiscal y vulneraría su privacidad, por lo que clasificó los datos como confidenciales y reservados.
La dependencia también rechazó informar sobre las quejas ciudadanas promovidas contra Castro Zaavedra al sostener que esos expedientes contienen información protegida y que su difusión podría afectar la presunción de inocencia del exfuncionario.
Respecto a su declaración patrimonial, la Fiscalía proporcionó un enlace que no dirigía a ningún documento y el registro tampoco aparece disponible en los portales oficiales de transparencia del estado.
El caso se suma al blindaje sobre el Clan Rocha Moya
La reserva de información ocurre mientras continúan las investigaciones derivadas de la acusación presentada por Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya y varios integrantes de su círculo político por presuntos vínculos con Los Chapitos.
Además del caso del exvicefiscal, el Gobierno de México también clasificó durante cinco años comunicaciones diplomáticas, solicitudes de asistencia jurídica y otros documentos relacionados con las acusaciones contra funcionarios sinaloenses, aunque posteriormente la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció que transparentaría parte de esa información.
El llamado “Clan Rocha Moya” agrupa a funcionarios, exfuncionarios y mandos policiales que, según la acusación presentada en una corte de Nueva York, habrían protegido las operaciones del Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos y apoyo político.
Dámaso Castro Zaavedra compareció en mayo ante la Fiscalía General de la República, donde negó cualquier relación con el crimen organizado y aseguró que confía en las instituciones mientras continúan las investigaciones.