La tragedia de Palo Prieto abrió una herida profunda que va mucho más allá de la violencia. Mientras dos policías perdían la vida durante una persecución armada y sin condiciones adecuadas para defenderse, comenzaron a circular documentos que exhiben un gasto superior al millón de pesos en procedimientos estéticos presuntamente relacionados con la alcaldesa Nancy Gómez.
La revelación provocó una oleada de indignación ciudadana. La factura 280125, emitida el 22 de junio de 2025 a nombre del Municipio de Tlaltizapán de Zapata, registra un gasto de 1 millón 43 mil 801 pesos por servicios médicos realizados en el exclusivo Hospital Ángeles del Pedregal, uno de los centros privados más costosos del país.
Nancy Gómez enfrenta críticas mientras crece la crisis en Tlaltizapán
Los documentos señalan honorarios médicos por 325 mil pesos más IVA y servicios hospitalarios por más de 574 mil pesos más IVA. Los procedimientos corresponden presuntamente a una liposucción de cintura y una lipotransferencia de grasa abdominal a glúteos realizadas por el cirujano plástico Omar Quiñones Zamudio.
Versiones internas del ayuntamiento sostienen que Nancy Gómez permaneció fuera de actividades públicas durante aproximadamente dos semanas a finales de junio de 2025, periodo que coincide con la recuperación posterior a dichos procedimientos.
El contraste generó fuertes cuestionamientos porque, mientras estos gastos millonarios eran reportados, elementos policiacos enfrentaban condiciones operativas deficientes para cumplir con tareas de seguridad pública.
La violencia golpea a Tlaltizapán y deja policías muertos
La situación alcanzó su punto más crítico sobre la carretera Cuautla Galeana, a la altura de Palo Prieto. Un conflicto entre civiles terminó con el asesinato de un hombre y una mujer. Posteriormente falleció una adolescente de 17 años que había resultado herida durante el ataque.
Además, los agresores dispararon contra elementos de la policía vial. Dos oficiales murieron y un tercer agente permanece hospitalizado tras resultar gravemente herido durante el operativo de persecución.
Las autoridades lograron detener a tres personas presuntamente relacionadas con los hechos. Sin embargo, la indignación no disminuye. Para muchos habitantes, resulta imposible ignorar que mientras la violencia cobra vidas y la seguridad enfrenta carencias, los recursos públicos terminan asociados a gastos que poco tienen que ver con las necesidades urgentes de la población.