La remodelación del Metro para el Mundial 2026 quedó envuelta en señalamientos por una licitación donde participaron empresas vinculadas entre sí. Una investigación reveló que la remodelación de las estaciones Viaducto, Hidalgo y Bellas Artes de la Línea 2 del Metro fue asignada mediante un proceso donde tres empresas aparentemente distintas compartían vínculos directos con el mismo grupo empresarial.
El contrato, por 113 millones de pesos, fue entregado por la administración encabezada por Adrián Rubalcava al frente del Sistema de Transporte Colectivo Metro. La adjudicación ocurrió apenas 43 días antes del arranque de la Copa del Mundo, un plazo que también genera cuestionamientos sobre la planeación de los trabajos.
Remodelación del Metro y la red ligada a Consorcio Aristos
El procedimiento utilizado fue una invitación restringida a tres empresas. Participaron Asfaltos, Proyectos e Ingeniería de Puebla; Alfa Proveedores y Contratistas; e INDHR. Esta última resultó ganadora.
Sin embargo, documentos corporativos muestran que las tres compañías mantienen relaciones con Consorcio Aristos, grupo empresarial que también participa en proyectos estratégicos de movilidad de la capital, incluyendo nuevas líneas de Cablebús y la ampliación de la estación Observatorio.
La coincidencia va mucho más allá de simples relaciones comerciales. Directivos y representantes legales del consorcio aparecen vinculados con las empresas participantes mediante poderes legales, acciones y cargos corporativos compartidos. En los hechos, la supuesta competencia ocurrió entre compañías relacionadas con un mismo entorno empresarial.
Trabajadores de una empresa ejecutan la obra de otra
La situación resulta todavía más llamativa porque, aunque INDHR obtuvo formalmente el contrato, trabajadores identificados con uniformes de Alfa Proveedores y Contratistas realizan parte de las labores en las estaciones intervenidas.
Además, en Bellas Artes e Hidalgo permanecen lonas donde Alfa Proveedores se presenta como responsable de los trabajos. Esta circunstancia alimenta las dudas sobre la autenticidad de la competencia que justificó la adjudicación.
Desde 2018, la entonces Cofece advirtió que este tipo de procedimientos pueden utilizarse para disfrazar adjudicaciones previamente definidas mediante propuestas de cortesía entre empresas vinculadas. Pese a ello, el Metro sostuvo que las compañías fueron invitadas porque cumplían los requisitos técnicos y legales. Ahora promete revisar los vínculos detectados y aplicar sanciones si encuentra irregularidades. Mientras tanto, la remodelación avanza bajo una sombra que vuelve a poner en entredicho la transparencia de las contrataciones públicas.