Un video difundido en redes sociales colocó al alcalde de El Carmen, Nuevo León, Gerardo de la Maza, en el centro de una controversia. Las imágenes muestran al funcionario confrontando físicamente a un empleado de una taquería en San Pedro Garza García, un episodio que ya provocó el anuncio de acciones legales en su contra.
La grabación circuló ampliamente durante el fin de semana y exhibe al alcalde, vestido con una playera de la Selección Mexicana, mientras encara a un trabajador del establecimiento Los Focos Amarillos. En el video se observan empujones y una actitud agresiva hacia el empleado, quien presuntamente negó el servicio a una menor identificada como hija del edil.
Gerardo de la Maza quedó exhibido en video
Más allá de las explicaciones posteriores, las imágenes generaron cuestionamientos porque muestran a una autoridad municipal involucrada directamente en una confrontación física con un trabajador que realizaba sus labores.
La dirigencia municipal del Partido Verde anunció que presentará una denuncia penal por presuntos actos de violencia física, amenazas y abuso de autoridad. Además, informó que brindará apoyo jurídico y psicológico a las personas afectadas por el incidente.
El dirigente Rodolfo Peña Martínez sostuvo que el alcalde actuó de manera prepotente y utilizó su posición para intimidar a trabajadores del establecimiento. La denuncia incorporará tanto los testimonios de los involucrados como el material videográfico que circula en redes sociales.
La defensa del alcalde no frenó las críticas
Después de la difusión del video, Gerardo de la Maza publicó un mensaje en redes sociales para ofrecer disculpas y justificar su conducta. Negó haber actuado bajo los efectos del alcohol y rechazó haber agredido al empleado.
Sin embargo, el propio alcalde reconoció que intervino porque consideró que el trabajador trató de manera despectiva a su hija. Su argumento fue que actuó como cualquier padre lo habría hecho para defenderla.
Esa explicación no logró cerrar la polémica. Un servidor público no enfrenta los mismos estándares que un ciudadano común cuando aparece en una confrontación de este tipo. Precisamente por eso el caso escaló más allá de una discusión privada y abrió un debate sobre el comportamiento de quienes ejercen cargos de autoridad. Ahora corresponderá a la Fiscalía de Nuevo León determinar si las imágenes y testimonios son suficientes para acreditar los delitos denunciados.