Lo que comenzó como la denuncia de un secuestro terminó convirtiéndose en una investigación contra la propia denunciante. La alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles Pacheco, enfrenta ahora señalamientos de la Fiscalía del Estado de México por presuntamente participar en la planeación de un secuestro falso que, según las autoridades, buscaba justificar un faltante de 40 millones de pesos en recursos públicos.
La acusación representa un golpe político inusual porque no proviene de la oposición. Surge desde instituciones controladas por el mismo movimiento político que impulsó a Nancy Nápoles hasta la presidencia municipal y que ahora cuestiona la versión que sostuvo desde finales de mayo.
Nancy Nápoles Pacheco pasó de víctima a investigada
La alcaldesa denunció que hombres armados la interceptaron el 31 de mayo y le exigieron un rescate de 40 millones de pesos. Según su relato, escapó menos de una hora después y pidió ayuda desde una zona alejada de Tenancingo para regresar con su familia.
Sin embargo, la Fiscalía profundizó las investigaciones y llegó a una conclusión completamente distinta. De acuerdo con la autoridad, la alcaldesa, su esposo y su cuñado organizaron el supuesto secuestro desde febrero.
La investigación sostiene que Nancy Nápoles incluso indicó rutas para evitar cámaras de vigilancia y que, cuando observó que un testigo reportó el hecho, llamó a familiares para advertir que la operación se había salido de control.
La versión oficial abre más preguntas que respuestas
La gravedad del caso no radica únicamente en la acusación penal. También expone el deterioro de los controles políticos y administrativos dentro de gobiernos municipales que manejan recursos públicos relevantes sin supervisión suficiente.
Si la Fiscalía demuestra que los involucrados buscaron justificar un faltante de 40 millones de pesos, el caso pasará de un escándalo local a uno de los episodios de presunta corrupción municipal más delicados de los últimos años en el Estado de México.
Nancy Nápoles rechaza todas las acusaciones y asegura que existe una operación política en su contra. Sin embargo, mientras la alcaldesa insiste en defender su versión, Morena ya inició un procedimiento interno para suspender sus derechos partidarios. Esa decisión revela que incluso dentro de su propio partido existen dudas profundas sobre una historia que cada día resulta más difícil de sostener.