La discusión sobre el nepotismo en Morena volvió a exhibir las contradicciones internas del partido después de que Félix Salgado asegurara públicamente que la Constitución le permite competir por la gubernatura de Guerrero para suceder a su propia hija, Evelyn Salgado.
Aunque intentó matizar sus declaraciones afirmando que respetará los lineamientos internos del partido, Félix Salgado dejó claro que considera que ninguna regla partidista puede colocarse por encima de la Constitución. El mensaje terminó evidenciando que la disputa por el poder en Guerrero ya comenzó mucho antes del proceso electoral de 2027.
Durante una transmisión en redes sociales, Félix Salgado insistió en que tiene “todo el derecho” de buscar la candidatura porque el derecho a ser votado está protegido constitucionalmente. También sostuvo que el pueblo debe decidir quién gobierna y no las restricciones internas impulsadas por Morena.
Félix Salgado pone contra las cuerdas discurso de Morena
Las declaraciones de Félix Salgado golpean directamente el discurso anticorrupción y antinepotismo que Morena ha intentado construir durante los últimos años.
En mayo de 2025, el partido aprobó lineamientos para impedir que familiares cercanos sucedan inmediatamente a otro integrante en cargos de elección popular. Morena tomó esa decisión después de la reforma constitucional sobre nepotismo electoral y no reelección.
Sin embargo, Félix Salgado dejó abierta la posibilidad de competir pese a que Evelyn Salgado ocupa actualmente la gubernatura de Guerrero. Aunque aseguró que no pretende confrontarse con Morena, también dejó claro que considera inconstitucional impedirle participar.
Además, Félix Salgado afirmó que la eventual candidatura no dependería de su hija sino de la decisión del partido y del respaldo ciudadano.
Morena enfrenta desgaste por sucesiones familiares
El caso volvió a colocar sobre la mesa las críticas contra grupos políticos que convierten gobiernos estatales en estructuras familiares de poder.
Asimismo, las declaraciones de Félix Salgado alimentaron todavía más las acusaciones sobre el doble discurso dentro de Morena, partido que públicamente condena el nepotismo mientras algunos de sus perfiles más visibles buscan mantener el control político dentro de sus propias familias.
Aunque Félix Salgado aseguró que no abandonará Morena ni buscará candidaturas en otros partidos, sus declaraciones terminaron mostrando que el conflicto interno por las sucesiones familiares apenas comienza. En Guerrero, la posibilidad de que un senador busque relevar a su propia hija en el gobierno estatal ya abrió un debate nacional sobre poder, control político y los límites reales del discurso contra el nepotismo.